Algunos de los principales motores del cambio que hay que tener en cuenta acerca de la tecnología del oxígeno-combustible en los hornos de vidrio son la legislación sobre emisiones contaminantes, una mayor productividad, el rendimiento energético y la flexibilidad operativa. Las tecnologías de oxígeno reducen o eliminan la introducción de Nitrógeno inerte en el horno con lo que se incrementan los rendimientos energéticos y las tasas de producción. Un creciente número de fabricantes de vidrio elige el sistema de combustión de oxígeno-combustible como método de bajo riesgo para poder superar estas dificultades sin aumentar los costes o sin que ello repercuta de forma adversa sobre la calidad del producto. En el caso de los hornos de vidrio de gran capacidad de producción, las ventajas económicas del uso de oxígeno son muy altas, con beneficios potenciales que van desde la calidad, la producción hasta los ahorros de capital. Al mismo tiempo, los avances en la tecnología de oxígeno-combustible eliminan los típicos problemas que se producen en los sistemas convencionales y ofrecen otras mejoras en el proceso de fusión del vidrio. El oxígeno también se puede emplear para resolver problemas en el intercambiador térmico, que conducen a una menor entrada de calor o un cambio en el perfil de energía al final de campaña; como por ejemplo, el colapso en un regenerador.


Nuestros quemadores Cleanfire® y Cleanfire® HR ofrecen mayores ahorros de combustible, tasas de producción y una importante flexibilidad para ajustar la forma de la llama. No requieren prácticamente ningún mantenimiento y generan unos niveles de emisión que están muy por debajo de los límites actuales.