Otra de las aplicaciones del anhídrido carbónico o dióxido de carbono es el lanzamiento de confeti en grandes eventos y fiestas.
Existen dos niveles de trabajo, los pequeños cañones que trabajan con cartuchos de anhídrido carbónico de hasta 25-30 gramos con un efecto discontinuo y los grandes equipos que lanzan gran cantidad de confeti a gran altura de forma continuada.
Los equipos grandes se alimentan con anhídrido carbónico en botellas con sonda de diferentes tamaños según necesidad del acto. Si son necesarias botellas pequeñas de 7-8 Kg. la sonda no se hace necesaria ya que simplemente invirtiendo el recipiente ya obtenemos gas líquido.