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Uno de los sistemas más empleados para la
depuración de las aguas residuales es el tratamiento de
éstas mediante procesos biológicos aeróbios
o anaeróbios.
El proceso de depuración aeróbio con
lodos activos es el tratamiento de agua residual en reactores
aireados artificialmente, en el que los componentes orgánicos
del residuo se metabolizan por parte del lodo activo, produciendo
más biomasa, y siendo parcial o totalmente degradados y/o
mineralizados.
Si al sistema se le aporta la cantidad de oxígeno
necesario, los oligoelementos y nutrientes adecuados y el substrato
orgánico suficiente, puede representarse el proceso de
lodos activos como un proceso de conversión de materia.

De la ecuación se desprende
que uno de los factores limitantes para la oxidación biológica
es la cantidad de O2 disponible.
La DBO5 (Demanda
Bioquímica de Oxígeno) y la DQO (Demanda Química
de Oxígeno) determinan el dimensionado de los reactores
de oxidación, la potencia de los sistemas de aireación
y los costes de inversión y mantenimiento.
El mal funcionamiento de una estación
depuradora suele deberse a una carencia de oxígeno que
puede ser causada por:
- Modificación de la calidad del vertido a tratar entre la fase de proyecto y realización
- Sobrecarga del sistema no prevista en el proyecto original debido al conexionado de más líneas de vertido
- Variaciones del caudal y carga contaminante por encima de los valores límites del proyecto
- Menor eficacia de los sistemas de aireación debido a obturaciones de los difusores o filtros.
Estas situaciones pueden resolverse modificando las características
de los sistemas de aireación o aumentando el volumen de
las balsas y son unas soluciones muy costosas en tiempo y recursos
que sólo tienen justificación en aquellos periodos
puntuales en que suceden las situaciones de sobrecarga.
Sistemas de aireación
Tradicionalmente el oxígeno necesario para el tratamiento
biológico, se suministra mediante el aporte del aire correspondiente
al sistema.
Los equipos de oxigenación mecánica aportan el
oxígeno requerido así como la energía de
agitación necesaria para mantener la biomasa en suspensión.
Estos sistemas se caracterizan por una baja flexibilidad de funcionamiento
y por un limitado rendimiento energético.
Los sistemas de oxigenación basados en el uso de oxígeno
puro tienen un rendimiento energético entre cuatro y cinco
veces superior a los sistemas tradicionales por aire.
Estos sistemas se diseñan en función de la demanda
de oxígeno y aportan la energía de agitación
necesaria independientemente de la requerida para la transferencia
del gas al líquido y pueden suministrar oxígeno
de una manera flexible y variable en función de la demanda
que tenga en cada momento.
Ventajas de la utilización de oxígeno puro
Utilizando oxígeno puro se puede trabajar fácilmente
con elevada carga másica o puede aumentarse la cantidad
de biomasa para conseguir los siguientes ahorros:
- Incrementar la capacidad de depuración en plantas sobrecargadas
- Diseñar plantas de menor volumen con los consiguientes ahorros en obra civil y suelo
- Absorber puntas de demanda elevando fácilmente la cantidad de O2 disponible.
Aplicaciones
Otras de las aplicaciones del oxígeno puro son: la revitalización
de cuencas hidráulicas, el control de emisiones de COV's
(Compuestos Orgánicos Volátiles), responsables de
la producción de malos olores, la oxigenación de
tuberías para evitar condiciones anóxicas o anaeróbias
y la digestión aeróbia de fangos.
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