Se pueden utilizar procesos de inertización y recubrimiento para almacenar materiales inflamables y sensibles en el sector energético. Cubrir estos materiales con un gas inerte, como el nitrógeno o el dióxido de carbono, proporciona una forma de almacenamiento más segura, ya que la correcta protección elimina una de las tres patas del triángulo del fuego, reduciendo los riesgos asociados a la seguridad del material concreto. Una manipulación segura permite mejorar las operaciones y preservar la calidad.
Podemos realizar análisis que van desde los límites de inflamabilidad de una mezcla y su concentración crítica de oxígeno (COC) utilizando un software patentado hasta estudios computacionales de dinámica de fluidos (CFD). Con esta información, podemos determinar las condiciones de funcionamiento más seguras y recomendarte una solución que acorde a tus necesidades.